
desarrollamos una tecnología óptima para convertir desechos de poliestireno postconsumo en materia prima de alta calidad.
El proceso r-Flex es de gran eficiencia para reincorporar el poliestireno a la cadena productiva y convertirlo en un plástico circular.
Al mismo tiempo que minimiza su impacto ambiental, contribuye a la meta de que ningún desperdicio de este materia ingrese al entorno.
El primer resultado comercial de estos procesos es Q-rPS® , una resina que contiene un 25 % de poliestireno reciclado.
Sin embargo, ningún producto reciclado es suficiente por sí solo para cumplir con los objetivos de reducción de huella de carbono que, como sociedad, nos hemos planteado. Por eso, también desarrollamos alternativas como biorene® y ViRo®: materiales generados a partir de residuos domésticos y plásticos postconsumo, con una reducción significativa en su impacto ambiental.